Miles de jóvenes que viven en Estados Unidos sin autorización, se preparan para presentar su solicitud por el derecho a trabajar legalmente sin arriesgarse a ser deportados como parte de un programa federal recientemente promulgado.
El programa podría ayudar a más de un millón de jóvenes en calidad migratoria irregular al otorgarles permisos laborales, pese a que no obtendrían tarjetas de residencia permanente ni un camino para obtener la ciudadanía estadounidense.
Para ser elegible, los inmigrantes deberán demostrar que ingresaron a Estados Unidos antes de haber cumplido los 16 años, que tienen 30 años o menos, que han vivido en el país al menos durante cinco años y que actualmente estudian o concluyeron estudios, o se enlistaron en las fuerzas militares.