El juez Mario Carroza, que este jueves ordenó la detención del exjefe del Ejército chileno Juan Emilio Cheyre, aseguró que el militar retirado tuvo conocimiento del asesinato de 15 opositores al régimen del exdictador Augusto Pinochet (1973-1990), cometidos en un regimiento de La Serena en 1973.
"Debo velar que se tuvo conocimiento de la gente del regimiento en cuanto a los hechos que estaban ocurriendo y que terminaron con la muerte de estas personas", dijo Carroza a los periodistas.
El magistrado recalcó que Cheyre, que encabezó el Ejército entre 2000 y 2006, era uno de los oficiales del regimiento y no pudo ignorar los crímenes que ocurrieron allí, como sostiene su defensa.
Carroza dictó una orden de arresto contra Cheyre como presunto cómplice de los quince asesinatos, que se enmarcan en la llamada "Caravana de la Muerte".
Junto a Cheyre fueron procesados Ariosto Lapostol Orrego, Víctor Alegre Rodríguez y Armando Fernández Larios como autores de homicidio calificado, aunque éste último reside en Estados Unidos.
Otros cinco exmilitares también fueron detenidos por su presunta participación como cómplices en los crímenes.
El juez especial destacó que Cheyre ha colaborado "siempre" con la justicia en las investigaciones sobre ese episodio de la "Caravana de la Muerte" que se han realizado en los últimos años.
El abogado Jorge Bofill, que defiende a Cheyre, aseguró que el exmilitar no estuvo presente en el momento en que los opositores fueron fusilados y consideró que el hecho de haber estado en el regimiento no lo convierte en cómplice.
"¿Qué podía hacer un teniente de 25 años en esas circunstancias?", señaló el letrado en declaraciones a Radio Duna, y añadió que Cheyre solamente recibía órdenes del coronel Lapostol en una misión liderada por el general Sergio Arellano Stark.
El abogado emitió una declaración pública en la que aseguró que su defendido, que pasó la noche detenido en un regimiento militar de Santiago, era "víctima de una persecución política infame".
La gestión de Cheyre al frente del Ejército tuvo su momento álgido cuando afirmó en una carta que "nunca más" habría violaciones a los derechos humanos cometidas por militares.
El militar retirado ha gozado de un amplio reconocimiento en sectores académicos y políticos, aunque su detención ya ha provocado las primeras consecuencias.
La Universidad Católica comunicó la renuncia de Cheyre como director del Centro de Estudios Internacionales de ese centro de estudios.
Y probablemente dejará también en las próximas horas su puesto en el consejo directivo del Servicio Electoral (Servel).