Un juez federal anuló una ley del estado de Dakota del Norte que prohibía los abortos desde el momento en que pudiera detectarse el palpitar cardiaco del feto, considerada una de las más rígidas en Estados Unidos.
En 1973, el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó que el Estado no puede interferir en la decisión de una mujer sobre la continuación o terminación de su embarazo, a raíz de lo cual los diferentes estados empezaron a regular su práctica.
Asimismo, los grupos que se oponen al aborto han promovido leyes que han ido restringiendo esta práctica desde entonces, tiempo en el cual se han llevado a cabo más de 50 millones de abortos en el país.
En su fallo de ayer, el juez federal Daniel Hovland escribió que la prohibición estricta en Dakota del Norte de abortos tan pronto como se detecte un latido del corazón, esencialmente, prohíbe todos los abortos ya desde las seis semanas de embarazo, y no resiste el cuestionamiento constitucional.
El Tribunal Supremo de Justicia de Estados Unidos ha reconocido durante más de cuarenta años el derecho constitucional de una mujer a poner fin a su embarazo, escribió Hovland, quien añadió que el Supremo ha determinado claramente el asunto.
El Centro por los Derechos Reproductivos elogió el fallo del juez Daniel Hovland.