U n total de 223 civiles iraquíes murieron y otros 975 resultaron heridos por los atentados y actos de violencia registrados en Irak durante el pasado mes de julio, informaron fuentes oficiales.
Datos del Ministerio del Interior indican que en total murieron 275 personas, de las cuales 223 eran civiles, 40 policías y 12 soldados.
Además de los 975 civiles heridos hubo 93 policías y 35 soldados que resultaron con lesiones tanto por ataques como por atentados terroristas, según la fuente.
Julio fue el primer mes desde el 2003 en el que las fuerzas de seguridad y el Ejército de Irak se encargaron de garantizar la seguridad en las ciudades, tras la retirada de las tropas norteamericanas de los centros urbanos del país, a fines de junio.
El mismo informe señala que durante el mismo período las fuerzas de seguridad iraquíes “mataron a 41 terroristas y detuvieron a otros 400”.
En junio pasado, según los datos facilitados por varios ministerios el pasado 1 de julio, los muertos por la violencia en Irak fueron 437, y de ellos 372 eran civiles, 45 policías y 20 miembros del Ejército.
En lo que va de año, abril fue el mes en el que más víctimas se registraron por la violencia en Irak, con 680 muertos.
Atentados.
Una bomba escondida en un baño explotó ayer en una mezquita suní en el sur de Bagdad hiriendo a dos personas, dijo la Policía, en lo que constituyó el ataque más reciente en una ola dirigida a lugares de oración islámicos.
Una serie de bombas contra mezquitas chiítas explotaron el viernes, durante las oraciones del viernes en Bagdad. Al menos 19 personas murieron.
La violencia crea dudas de la capacidad que tienen las fuerzas iraquíes para controlar la seguridad en las ciudades, luego de asumir el control hace un mes, cuando los estadounidenses se retiraron a áreas rurales.
El partido islámico suní iraquí denunció la “ola ciega de violencia” y culpó a las fuerzas de seguridad iraquí por no haber protegido a la gente.
Según la Policía, nadie ha sido arrestado o se le han levantado cargos luego de las explosiones.
La bomba en la mezquita al-Sahaba estallóen el pueblo Jurf al-Sakr, 65 kilómetros al sur de Bagdad, dijo el Policía, quien habló bajo la condición de anonimato porque no está autorizado a dar declaraciones.
Por su parte, la televisión de Al Yazira transmitió un audio en el que supuestamente habla uno de los asesores principales de Saddam Hussein llama a los insurgentes sunís a unirse bajo un mismo paraguas político.
Se cree que Izzat Ibrahim al-Douri, cuyo paradero se desconoce, desempeñó un papel importante en el financiamiento de rebeldes sunís. Hay una recompensa de 10 millones por su cabeza.