El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, en una nueva decisión que contradice por segunda vez en menos de 24 horas un fallo de la Justicia regional, decretó hoy la libertad provisional del banquero Daniel Dantas, quien estaba preso por corrupción y otros delitos financieros.
Una sentencia del magistrado Gilmar Mendes, presidente del STF, la máxima corte de Justicia del país, reiteró este viernes el beneficio de habeas corpus concedido al banquero, preso el martes junto a otras 16 personas y liberado en la madrugada del jueves.
Una orden de prisión preventiva, decretada por el juez Fausto de Sanctis, del Sexto Juzgado Criminal Federal de Sao Paulo, sin embargo, volvió a poner tras las rejas horas después al banquero, principal socio del fondo Opportunity.
Este mismo viernes, por una extensión del primer habeas corpus concedido a Dantas y a su socia y hermana Verónica, habían recobrado la libertad el empresario libanés Naji Nahas y al ex alcalde de Sao Paulo, Celso Pitta, acusados de participar en el mismo esquema de corrupción y arrestados también el martes.
El abogado de Dantas, Nélio Machado, dijo este viernes a periodistas que el banquero hizo uso de su derecho de guardar silencio durante el nuevo indagatorio de hoy.
Machado, en una nueva rueda de prensa, volvió a negar que su cliente haya querido sobornar a un comisario policial para evitar que su nombre y el de sus familiares apareciera en los registros de la Policía Federal (PF).
La Operación Satiagraha de la PF investiga los delitos de lavado de dinero, gestión fraudulenta, evasión de divisas, concierto para delinquir y tráfico de influencia para la obtención de informaciones privilegiadas en operaciones financieras, incluso de la Reserva Federal (Fed) estadounidense.
En el operativo policial realizado simultáneamente en Sao Paulo, Brasilia y Río de Janeiro se confiscaron documentos, vehículos, computadores y dinero en efectivo por una cuantía superior a los 1,1 millones de reales (unos 687.500 dólares).
La PF acusa a todo el grupo de beneficiarse de desvíos de recursos públicos provenientes de delitos denunciados en 2005, en el peor escándalo de corrupción enfrentado hasta ahora por el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Dantas comenzó a sobresalir a mediados de la década de los noventa cuando se asoció al Citigroup y a Telecom Italia en un consorcio que privatizó la telefónica Brasil Telecom, adquirida este año por el grupo Oi (antigua Telemar).
Pitta, que fue alcalde de Sao Paulo entre 1997 y 2000 tras haber sido secretario de Finanzas de la misma ciudad entre 1993 y 1996, fue arrestado debido a que las investigaciones lo identificaron como uno de los beneficiarios de la red de desvío de fondos públicos y lavado de recursos ilegales en cuentas en el exterior.
El ex alcalde ya había sido protagonista de un escándalo de corrupción en marzo de 2000, cuando su propia esposa lo acusó de participar en una red que desvió recursos de la alcaldía de la mayor ciudad brasileña.
Otra de las personas liberadas hoy fue el inversor Naji Nahas, un libanés que se radicó en Brasil en 1970 y que en 1989 fue acusado de haber sido el principal responsable por la quiebra de la Bolsa de Valores de Río de Janeiro.
La nueva liberación de Dantas provocó un rechazo del gremio judicial brasileño, que en solidaridad con el juez De Sanctis comenzó a elaborar un manifiesto contra Mendes y que en los primos minutos después de la sentencia tenía ya la firma de más de cien importantes juristas.