El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, pidió ayer al Gobierno de EU que castigue de forma "muy enérgica" a los soldados que torturaron, hasta matarlos, a dos prisioneros afganos.
"Me ha impresionado mucho y lo condenamos. Queremos que el Gobierno de Estados Unidos tome medidas muy enérgicas para retirar a gente como esa que trabaja con sus fuerzas en Afganistán, y así se lo diré al presidente (George W. ) Bush cuando esté en EU", declaró Karzai antes de partir a EU.
Pidió, además, "un castigo severo para los culpables" y aseguró que insistirá en EU en que no debe haber "interferencias" de otros países en Afganistán: "Ninguna operación debe tener lugar en Afganistán sin que haya una consulta con el Gobierno afgano", dijo.
¿Qué es lo que no les gusta de una Carta Magna que le dará al bloque un canciller y un presidente para que representen mejor a los europeos en el mundo?
Lo cierto es que un fuerte debate está dividiendo a aliados políticos, poblaciones e incluso familias.
Algunos opositores sostienen que la soberanía francesa será arrebatada por el poderío de la UE. Otros advierten que se perderán servicios públicos, derechos de los trabajadores y empleos.
Pero quienes apoyan la constitución, liderados por el presidente Jacques Chirac, consideran que Francia será un mero jugador más si no se une a la vanguardia de una Europa fuerte.
Los europeos se mantendrán juntos o se ahogarán solos en un mundo dominado por EU y las futuras potencias del siglo XXI: China y la India.
Un posible "no" francés significaría un fracaso para el proceso de integración política de la UE que tendría también sus repercusiones en América Latina, desde donde se observa al viejo continente como modelo e inspiración de la construcción regional.
"La UE ha sido siempre un ejemplo para América Latina, donde todos los procesos de integración regional se inspiraron en ella directamente.
Un "no" francés sería un parón desde el punto de vista político y algo muy negativo para la imagen europea en la región", declaró Olivier Compagnon, del Instituto de Altos Estudios de América Latina.
El analista Isaac Bigio corroboró que "en América Latina crecen los movimientos sociales que se oponen a los Tratados de Libre Comercio y a la globalización".
Según él, un "no" a la Constitución en Francia daría más confianza a estas fuerzas reacias a acelerar procesos de integración, en particular con EU.
Efectivamente, en América Latina, las reacciones frente a esta Constitución europea son diversas.
En un reciente artículo de Carlos Fuentes titulado "Mariana di que sí" (en referencia la figura femenina que simboliza a Francia), el escritor mexicano subrayaba que América Latina necesita modelos europeos.
Para Fuentes, a partir del 29 de mayo, Francia puede mostrar que "el multilateralismo o concierto de naciones es lo más cercano a la paz y al derecho".