El presidente iraní, Mohammad Katami concluyó ayer una visita de un día a Damasco en la cual Siria e Irán reafirmaron la importancia de sus vínculos frente a las nuevas presiones estadounidenses que ambos países enfrentan tras la caída de Sadam Hussein.
Según la agencia oficial siria Sana, el presidente iraní "aseguró al presidente sirio, Bachar Al Assad, que Irán y Siria siguen con interés los desarrollos en la región y la situación en Irak". Katami se congratuló por "las posiciones de principio de Siria y su apertura a la evolución de la situación en la región", indicó Sana.
Sobre el conflicto árabe-israelí, Katami y Assad afirmaron que "la paz duradera no puede estar basada sino en la justicia y que debe asegurar a los pueblos derechos y dignidad", agregó la agencia. El mandatario iraní llegó a Damasco proveniente de Líbano el martes y partió en la tarde de ayer con destino a Yemen.