La campaña de John Kerry comparte el mismo reto geográfico que la de Abraham Lincoln, los votos del norte del país están asegurados, pero le costará trabajo obtener los del sur.
En las elecciones del 2000, el presidente George W. Bush ganó los 12 estados considerados como el sur tradicional, que a la postre le otorgaron casi la mitad de los 270 votos del Colegio Electoral que necesitaba para acceder al primer cargo de la nación.
En las elecciones de noviembre, esa región constituye aún la base del esfuerzo de Bush para reelegirse, y por ello Kerry quiere conquistarla.
Los problemas de Bush por la situación en Irak han alentado a los demócratas a volver a mirar al sur.
"Podemos lograr un nuevo sur demócrata"", afirmó recientemente Kerry a un grupo de partidarios en Luisiana.