El osito polar Knut, que nació en Berlín el pasado 5 de diciembre, se ha convertido en todo un señor oso de 110 kilogramos de peso, lo que ha llevado a la dirección del zoológico a prohibir los habituales juegos con que el animal y su cuidador, Thomas D rflein, divertían a los visitantes.
Así lo anunció el director del parque zoológico, Bernhard Blaszkiewitz, quien dijo que la decisión no responde a la "maldad" del animal sino al deseo de proteger a D rflein, que crió a Knut con biberón al ser repudiado por su madre, ya que consideran que su tamaño lo ha convertido en "un peligro" para su "padre" adoptivo.
Según Blaszkiewitz, se tomarán medidas para "minimizar" el contacto físico entre ambos, cuyos juegos eran el momento "estrella" de las controladas apariciones diarias de Knut.