El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, dijo ayer que la comunidad internacional no puede permanecer indiferente frente a la violencia que se vive en la región sudanesa de Darfur y debe estar preparada para actuar de manera "rápida y apropiada" si es necesario.
En una alocución en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que se reúne en Ginebra, Annan dijo que una serie de acciones, incluso de carácter militar, podrán considerarse si se niega al personal humanitario internacional y a los expertos en derechos humanos acceso a las víctimas.
Recordó -citando el informe ofrecido el viernes último por un alto funcionario de la ONU al Consejo de Seguridad- que en Darfur se ha registrado una secuencia de actos "que parecen dirigidos a lograr un objetivo específico, que es el desplazamiento forzado y a largo plazo de comunidades específicas, lo que podría ser calificado de limpieza étnica".
El gobierno sudanés comenzó conversaciones directas con los rebeldes y los mediadores del Chad y la Unión Africana pidieron a las partes en pugna que suspendiesen la violencia por lo menos durante dos semanas, dijeron ayer funcionarios.
Los representantes del gobierno y los enviados de dos grupos rebeldes se reunieron el martes por primera vez frente a frente desde el comienzo de las conversaciones, el 31 de marzo.
"Pido solemnemente a ambas partes que cesen las hostilidades durante por lo menos dos semanas para permitir que continúen las negociaciones y que se entregue la ayuda humanitaria"", dijo el presidente del Chad, Idriss Deby, a los negociadores.
Kofi Annan pide estar listos para actuar en conflicto de Sudán
Los grupos rebeldes el Movimiento por Justicia e Igualdad y el Ejército Sudanés de Liberación y los refugiados han acusado al gobierno de atacar deliberadamente a los civiles.