La abundancia de agua dulce en la región que comprende la bahía de Eilat, en el sur de Israel y limítrofe con Jordania y Egipto, propició la dispersión del Homo sapiens del continente africano hacia Europa y Asia, según un estudio elaborado por geólogos israelíes.
La nueva investigación, señala que hace más de 100,000 años la región en torno a la bahía de Eilat, a orillas del Mar Rojo, era bañada por fuentes de agua dulce, lo que aparentemente facilitó al hombre moderno (Homo sapiens) subsistir y emigrar posteriormente de esta región en dirección a Asia y Europa.
El profesor Boaz Lazar, del Instituto de Ciencias de la Tierra en la Universidad Hebrea de Jerusalén, y el geólogo Moti Stein, del centro de Investigación Geológica de Israel, estudiaron los cambios en un arrecife de coral que se alzó sobre el nivel del mar hace miles de años y se transformó en un coral fósil.
Según Stein, la importancia del estudio de los fósiles de coral estriba en que es posible extraer de ellos información sobre su edad y los cambios que ocurrieron en el nivel del mar durante distintos períodos.