La afluencia de refugiados a Croacia y Eslovenia se ha mantenido el fin de semana al máximo nivel, en torno a las diez mil personas por día, según las últimas cifras oficiales.
Ese número es el registrado en las últimas 24 horas en los dos países vecinos, informaron hoy fuentes policiales en ambos casos.
Según la agencia eslovena STA, solo en el paso fronterizo de Harmica-Rigonce, en la frontera con Croacia, 4.200 refugiados entraron desde la pasada medianoche en Eslovenia.
"Ningún país podría asistir normalmente a una ola tan grande como la que Eslovenia tiene que enfrentar", comentó ayer la portavoz del Ministerio del Interior esloveno, Vesna Mitric.
Esos refugiados huyen de los violentos conflictos en sus países -como Siria, Afganistán, Irak o Eritrea- por la ruta de los Balcanes que, desde el cierre de las fronteras de Hungría con Serbia y Croacia, se ha desviado a Eslovenia, desde donde la mayoría prosigue por Austria hacia Alemania en busca de asilo.
La citada ruta pasa ahora por Grecia, Macedonia, Serbia y Croacia, país este último que facilita el traslado en trenes especiales a la frontera eslovena desde la serbia, por lo que las cifras registradas son similares, aunque no idénticas.
"En las últimas 24 horas en Croacia han entrado unos 10.000 refugiados e inmigrantes, y 3.000 solo desde la medianoche pasada hasta las 9.00 hora local (07.00 GMT) de hoy", informó un portavoz de la policía croata, Domagoj Dzigumovic, citado por la agencia croata Hina.
El sábado se registró un récord histórico del número de refugiados en Croacia, de 11.500, de modo que las entradas durante el pasado fin de semana superan con mucho a la media de los días anteriores, cuando osciló en torno a los 6.000, según los datos publicados por el Ministerio del Interior croata.
Desde el 15 de septiembre, cuando Hungría selló su frontera con Serbia, Croacia contabiliza más de 250.000 entradas de refugiados
Y desde que hace unos 10 días Hungría hiciera lo mismo con su linde con Croacia, más de 73.000 han pasado por Eslovenia.
El portavoz de la policía croata, Domagoj Dzigumovic, aseguró hoy que desde que las autoridades de Serbia y Croacia acordaran el viernes pasado una mejor coordinación, el tránsito de refugiados se lleva a cabo sin aglomeraciones ni perturbaciones.
Los países más afectados por la fuerte afluencia de refugiados en la ruta de los Balcanes acordaron ayer, en la minicumbre celebrada en Bruselas, evitar la entrada descontrolada de inmigrantes.
Ese plan de Albania, Alemania, Austria, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Grecia, Holanda, Hungría, Luxemburgo, Macedonia, Rumanía y Serbia incluye el registro obligatorio de los refugiados y el cese de su envío incontrolado a países vecinos.
El primer ministro esloveno, Miro Cerar, se congratuló hoy en especial del proyecto de enviar 400 policías de diversos países de la Unión Europea al linde esloveno-croata, acordado en la reunión del domingo para fortalecer el control fronterizo.