Él la llamaba "hermanita"; ella, "hermano". Durante 55 años, el inolvidable Juan Pablo II, Karol Wojtyla, intercambiaba cartas con su gran amiga Wanda Poltaswka, que aún vive, tiene 88 años y reside en Cracovia.
La decisión de Wanda de publicar un libro con una parte de aquellas cartas ha causado un cierto revuelo en los silenciosos pasillos de El Vaticano.
Para evitar suspicacias en el proceso de beatificación del Papa Juan Pablo II que gobernó a la Iglesia durante 26 años y medio, en la Congregación para la Causa de los Santos -la usina del camino a los altares de la Iglesia- ha decidido revisar la correspondencia epistolar del “Papa Magno” con Wanda.
Ahora Wanda debe dar todas las cartas que intercambió con Wojtyla al relator de la causa de beatificación, el padre Daniel Ols. Objetivamente, esto representa un freno porque se esperaba que para el 2 de abril del año próximo, quinto aniversario de la muerte de Juan Pablo II, su sucesor Benedicto XVI pudiera proclamar su beatitud.
El Papa Joseph Ratzinger desea intensamente que a los cinco años de su muerte Wojtyla sea beato. De acuerdo a las normas canónicas, normalmente cinco años después de la muerte del candidato a los altares puede comenzar el proceso de beatificación, primero de los dos escalones a la santidad.
La enorme cantidad de cartas entre Wojtyla y Wanda son un material muy sensible para la Santa Sede. Wanda consignó una parte de esas misivas a los relatores de la causa de beatificación, pero hay muchas que aún no se conocen.
No obstante, el punto de vista del padre Ols no es compartido por el ex portavoz del vaticano Joaquín Navarro Valls, quien precisó que el proceso para llevarle a los altares no se detiene y que los dos "pasos claves" del mismo -el reconocimiento de las virtudes heroicas y un milagro- pueden alcanzarse este año.
En unas declaraciones que publico el diario "Il Sole 24 Ore", el que fuera portavoz del Papa Wojtyla durante 22 años dijo también que la correspondencia epistolar que Juan Pablo II mantuvo durante años con su amiga polaca, ahora conocida y que deberá ser estudiada por la Congregación para la Causa de los Santos, no paralizará el proceso.
¿Quién es Wanda? La historia de Wanda inició en Polonia cuando era ocupada por los nazis, y solamente era una muchacha de 18 años activa en la resistencia hasta que fue arrestada por la Gestapo “Policía secreta del estado” en 1941. Aunque la torturaron, no delató a nadie, por lo que fue enviada al campo de concentración femenino de Ravensbrück, en Alemania, donde terminó siendo una de las “cobayas humanas” polacas para los macabros experimentos del doctor Karl Gebhardt, que solían terminar con la muerte de las mujeres.
La gran amiga y confidente de Juan Pablo II sobrevivió cinco años en ese infierno, donde se eliminaba a las trabajadoras enfermas y donde, según recuerda, «dejaban dar a luz a las embarazadas, y después echaban a los niños al fuego. Evitaban los abortos para no perder días de trabajo».
En una entrevista con el diario italiano «La Stampa», la doctora Wanda, recuerda que conoció al joven sacerdote Karol Wojtyla en 1950, cuando estaba atormentada y destruida.