La Casa Blanca expresó su “firme condena” a la decisión iraní, de sentenciar a muerte al ciudadano estadounidense Amir Mirzaei Hekmati, y aseguró que las denuncias de Irán de que trabajaba para la CIA son “falsas”.
En un comunicado, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Tommy Vietor, afirmó que “las alegaciones de que el señor Hekmati trabajaba para la CIA,o la CIA le envió a Irán, son falsas”.
Irán, continuó Vietor, cuenta con un historial de “acusar falsamente a la gente de ser espías y de retener a estadounidenses inocentes por razones políticas”.
Si las informaciones sobre la condena a muerte de Hekmati son ciertas, la Casa Blanca “condena firmemente ese veredicto”, declaró el portavoz.
Estados Unidos, agregó, exige al régimen iraní que permita el acceso de Hekmati a los diplomáticos suizos (representantes de los intereses de Estados Unidos en Irán, dada la falta de lazos diplomáticos entre los dos países desde 1979) y a abogados, y reclama que “se le ponga en libertad sin retraso”.