El uso de sustancias regeneradoras de huesos que eviten un trasplante óseo es el principal desafío que enfrenta la cirugía maxilofacial, según uno de los mayores especialistas en este campo, el venezolano Jesús Alberto Gómez.
En declaraciones, el cirujano de la Universidad de Miami (EE.UU.) ve en la utilización de la denominada proteína morfogénica ósea (conocida como BMP) una vía esencial para avanzar en el tratamiento de reconstrucciones faciales y del cuello.
La BMP -con propiedades para inducir a la formación de huesos nuevos- puede utilizarse para "disminuir la cantidad y movilidad de grandes injertos óseos", señala Gómez, que asistió en Lisboa a la inauguración de un posgrado en cirugía maxilofacial.
La investigación en tecnología para rebajar el aumento de casos de osteonecrosis de los maxilares (muerte de los huesos por pérdida de sangre) relacionado con el uso de "bifosfonatos" -medicamento para tratar enfermedades óseas y cánceres- es otro de los principales retos identificados por Gómez.