Nueva York, Boston y otras ciudades de Estados Unidos podrían afrontar este siglo un aumento en los niveles del mar por encima de los pronósticos para el resto del planeta, si el hielo de Groenlandia continúa derritiéndose tan rápido como hasta ahora.
La información fue presentada por investigadores del National Center for Atmospheric Research (NCAR), Centro Nacional para la Investigación Atmosférica en Boulder, Colorado. Si el ritmo de pérdida de hielo sigue creciendo a un 3% anual, se afectarán las corrientes oceánicas.