Durante la temporada de béisbol en las grandes ligas observamos jugadores que pasan todo el año utilizando la misma gorra por razones de superstición.
En su caso desconocemos la razón, pero el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, ha usado la misma corbata durante cuatro días en forma continua, durante una gira por Centroamérica y Ecuador.
El viernes salió de El Salvador con su corbata dorada con diseños en color azul. En ese país habló sobre temas de seguridad con representantes del gobierno, y condecoró a cinco soldados que apoyaron el contingente estadounidense en Irak.
Quizás presionado por el tiempo y muy preocupado por su agenda, no tuvo tiempo de cambiarse la pieza cuando llegó a Nicaragua, donde se le vio con la misma corbata. Luego de las conversaciones de rigor y de participar en una ceremonia de destrucción de 2,000 misiles antiaéreos utilizados por el gobierno marxista, salió el sábado para Panamá.
Y la corbata dorada con azul, ahí. No se la quitó durante su estadía en el país, pues en una conferencia que ofreció el sábado la llevaba.
Durante los actos del domingo lucía la misma corbata, con la que salió del país rumbo al sur, a seguir su periplo.
Ayer, Rumsfeld llegó a Ecuador, donde participará de la reunión de ministros de Defensa de las Américas. ¿Y la corbata? La misma.
Quizás sea esa corbata dorada con diseños en azul su amuleto de la buena suerte.