El anuncio del fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, de que pedirá la detención de tres ciudadanos libios por crímenes contra la humanidad añade presión sobre el régimen de Gadafi.
El vicepresidente del Consejo Nacional Transitorio (CNT) libio, Abdelhafid Ghoga, dio la bienvenida al anuncio del fiscal jefe del CPI y consideró que el paso dado por este confirma “los crímenes del régimen de Gadafi que incluyen los ataques contra objetivos civiles, como mezquitas y hospitales, y el empleo de armas prohibidas y muy letales contra la población”.
Ocampo anunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU que pedirá que se emitan órdenes de arresto “contra individuos que cuentan con la mayor responsabilidad en los crímenes contra la humanidad cometidos en territorio libio”, aunque evitó detallar la identidad de esas personas.
“Todos sabemos quiénes son estos tres individuos y de quién está hablando (Ocampo)”, dijo Ghoga en la ciudad de Bengasi.
El vicepresidente rebelde no duda de que uno de ellos sea el propio líder libio, Muamar el Gadafi, “porque es el jefe de las fuerzas armadas y él es quien está dando las órdenes para atacar a los civiles”.
Además, “hay otros individuos que podrían incluirse en las categorías especificadas por Ocampo, como sus hijos y personas de su círculo más cercano”, añadió el representante del Consejo Nacional Transitorio (CNT).
Ghoga dijo que el anuncio de Ocampo puede alentar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte a incrementar sus operaciones en Libia, en el marco de su misión, “que es la de proteger a los civiles, que continúan siendo atacados”.
Estas esperanzas por parte de la dirección de los rebeldes se suman a las que nutren en relación con el cambio de postura por parte de Turquía, que ayer pidió por primera vez al líder libio y su familia que abandone el poder y el país.
“Siempre confiamos en que Turquía, antes o después, apoyaría al pueblo libio y nuestra causa por la libertad”, aseguró Ghoga.
Según dijo, "Turquía es un actor importante en la región y su apoyo será, sin duda, una ayuda destacada para nosotros para alcanzar una solución al conflicto”.
Ankara, que había intentando mediar entre las dos partes de forma neutral, forma parte de la OTAN, pero se opone a los bombardeos sobre Libia y no está participando en ellos.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, abogó por acumular “toda la presión internacional” contra el régimen libio con todo tipo de medidas.
“Creo que sería protección para los civiles en Libia si Gadafi fuera forzado a dimitir”, dijo Rasmussen y subrayó que “es difícil imaginar” que la amenaza sobre la población desaparezca mientras el coronel continúe en el poder.