La economía de Estados Unidos se contrajo entre julio y septiembre a un ritmo del 0,5 por ciento anual, cifra que coincide con el dato preliminar dado a conocer hace unas semanas, informó hoy el Departamento de Comercio.
En esos tres meses la inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía, fue del 2,4 por ciento, y en un año los precios que pagan los consumidores subieron un 2,3 por ciento, según las cifras revisadas que han sido publicadas hoy.