Los factores genéticos pueden influir en algunos casos tanto como los socio-económicos en la elección de la pareja, con el objetivo de que los hijos hereden un mejor sistema inmunitario y resistan un mayor número de infecciones.
La región del genoma implicada en la respuesta inmunitaria, denominada MHC, puede condicionar la elección de la pareja en el ser humano, a tenor de los resultados de un estudio del científico francés Raphalle Chaix y sus colaboradores del departamento de Estadística de Oxford.
Este investigador del Centro Nacional de Investigación Científica francesa ha llegado a esa conclusión tras analizar cuatro millones de marcadores genéticos repartidos por el conjunto del genoma humano.
Su estudio sugiere que los seres humanos tienen la posibilidad de discriminar la composición genética del MHC (complejo principal de histocompatibilidad), importante en la respuesta inmunológica del ser humano, de manera que buscan inconscientemente un código inmunológico que complemente el suyo.
Demostrado en diferentes especies animales, esta teoría seguía siendo controvertida en el ser humano parejas marido-esposa estudiadas son genéticamente más diversas en cuanto a MHC que las parejas de individuos asociadas por azar.