La epidemia de cólera en Zimbabue sigue extendiéndose y los últimos datos de la ONU, difundidos hoy, hablan de 9.463 casos, de los cuáles 389 han muerto.
La enfermedad ya se ha extendido por todo el país, destacó la Organización Mundial de las Migraciones (OIM), que advirtió que la crisis se agrava con las inundaciones que se registran por la llegada anticipada de las lluvias.
La agencia de ayuda humanitaria de la ONU (OCHA) advirtió de que la crisis empieza a hacerse regional pues el cólera ya afecta a Botsuana y Sudáfrica.
"El rápido deterioro de los servicios de salud en Zimbabue, la falta de agua adecuada, y la ausencia de lugares para depositar basuras en la mayoría de las zonas, sigue contribuyendo a la escalada del brote", precisó la portavoz de OCHA, Elizabeth Byrs.
La OIM añadió que se necesitan urgentemente medicamentos, fluidos intravenosos y sales orales de rehidratación, así como antibióticos, para tratar la epidemia, y pidió un total de 665.000 dólares para responder rápidamente a la crisis.
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señaló que en esta ocasión, a diferencia de anteriores brotes, el cólera se está extendiendo a los grandes centros urbanos, en zonas de alta densidad de población, lo que hace más difícil contener la enfermedad.