La guacamaya roja, especie en peligro de extinción y considerada una de las joyas de la fauna silvestre centroamericana, está de regreso en un área natural del sur de México que habitó durante siglos y de la que desapareció por la descomposición de su hábitat y la caza furtiva.
“Una revisión más exhaustiva de la documentación histórica, nos indicó que el último registro de guacamayas en Palenque fue en 1935, o sea que hay varias generaciones que nunca en su vida vieron esta ave, que originalmente estaba aquí”, explicó a EFE Alejandro Estrada, investigador del Instituto de Biología de la Unam.
Las 27 guacamayas rojas, con sus llamativos colores y prominentes picos, viajaron durante 12 horas con un equipo de veterinarios y biólogos desde la península de Yucatán, hasta su destino, la selva chiapaneca.