La música puede influir en el sabor del vino, según una investigación británico-chilena presentada en Londres, que recoge cuáles son las canciones adecuadas para cada tipo de caldo.
Así, el rock duro de mitos como Jimi Hendrix o los Rolling Stones es el perfecto acompañante para una copa de Cabernet Sauvignon, mientras que la ópera da especial brillo a un Syrah 2006, según el estudio realizado por los psicólogos de una universidad británica.
La investigación científica, afirma que los diferentes tipos de música estimulan diferentes partes del cerebro y nos preparan para degustar vinos de una forma consecuente a esas melodías.