Los operarios que trabajan en la ampliación del Museo del Prado instalaron las puertas de bronce de 22 toneladas que la escultora española Cristina Iglesias ha creado para el nuevo edificio, proyecto del también español Rafael Moneo.
Se trata de seis elementos, dos de ellos fijos y cuatro móviles, que, en conjunto, abarcan 8, 40 metros de ancho y 6 metros de alto, y pesan 22.000 kilos.
La obra de Iglesias, oriunda del País Vasco (norte), ha tenido una gran dificultad debido a su textura rugosa, que evoca el mundo vegetal y que hace que en realidad la superficie, que está fruncida, sea tres o cuatro veces superior, explicó el autor de la fundición, Eduardo Capa.
Un año han tardado los operarios en realizar estas piezas, que están fundidas en bronce -"aleación prácticamente indestructible, garantizada por tres mil años"- y cubiertas con una pátina oscura "que se ha intentado que sea acorde con el edificio" para el que han sido ideadas, explico Capa. La ampliación del Museo será inaugurada en el segundo trimestre del año.