En un comunicado difundido hoy en Ginebra, la Alta Comisionada, Navi Pillay, pidió a la comunidad internacional que adopte acciones urgentes para frenar el baño de sangre que se vive en Siria desde hace ocho meses.
Según sus informaciones, en los últimos diez días han muerto al menos cien personas, y miles de manifestantes y disidentes han sido detenidos, torturados y desaparecidos forzosamente.