La pobreza crónica afecta a 130 millones de habitantes de Latinoamérica y el Caribe, que viven con menos de $4 diarios, a pesar del crecimiento económico logrado por la región en la última década y de los esfuerzos por incentivar el acceso al mercado laboral, señaló un informe del Banco Mundial.
El estudio Los Olvidados: Pobreza crónica en América Latina y el Caribe, de Renos Vakis, Jamele Rigolini y Leonardo Lucchetti reveló que uno de cada cinco latinoamericanos han vivido en pobreza toda su vida y que existen variaciones entre los países.

En 2004, el porcentaje de pobres en América Latina ascendía a 44.9 %, mientras que en 2012 esa tasa bajó a 25.7 %.
Uruguay, Argentina y Chile son los países con menores tasas de pobreza crónica con cifras alrededor del 10%, mientras que Nicaragua tiene 37% y la mitad de la población de Guatemala está en ese estado.
Asimismo, la pobreza presenta variaciones significativas dentro de un mismo país, pues en Brasil un 5% de la población de Santa Catarina es considerada pobre crónica, en tanto que en Ceará lo es el 40%.
La movilidad social dentro de los países ha llevado la pobreza crónica también a los centros urbanos, pues Chile, Brasil, México, Colombia y República Dominicana tienen mayores tasas de pobres crónicos en las ciudades, entre 2004 y 2012, que en el campo.
Al hacer la presentación del informe, Vakis afirmó que el crecimiento económico quizás no es suficiente para reducir la pobreza crónica, pues existen otros factores que influyen en esa condición.
Entre esas circunstancias, citó el contexto en el que viven los pobres crónicos, que les dificulta el acceso al mercado laboral, por la ubicación geográfica o por haber una concentración de empleo con bajo nivel de tecnología y, por lo tanto, menores ingresos.
Son indudables los avances que se han evidenciado en América Latina con respecto a la reducción de los niveles de pobreza y el surgimiento de una clase media, comentó el ministro de Economía de Perú, Alonso Segura, en la presentación del estudio.
Banco Mundial plantea salidas para combatir pobreza
El Banco Mundial planteó en un informe mejorar la necesidad de coordinar los programas sociales y económicos de los países de América Latina y el Caribe con el fin de combatir la pobreza crónica en la región, que afecta a 130 millones de habitantes, los cuales viven con menos de $4.00 diarios.
Jamele Rigolini llamó la atención sobre el estado mental de abatimiento de los hogares que viven en condiciones desfavorables y que no tienen figuras que los puedan inspirar a salir de esa situación.
En el diseño de las políticas públicas es necesario incluir estrategias para revertir las aspiraciones deprimidas de los pobres crónicos y tomar en cuenta su estado mental, como la incorporación de psicólogos en el tratamiento de enfermedades que afectan a este sector de la población.