La policía británica conserva el ADN de 4,5 millones de individuos, muchos de ellos menores, en su base de datos, lo que equivale aproximadamente a uno de cada trece británicos.
Esa cifra es publicada hoy por el diario "Daily Mail", según el cual en menos de un año han sido incluidas en ese sistema las huellas genéticas de un millón de personas, entre ellos 150.000 menores.
El procedimiento consiste en introducir un bastoncillo de algodón en la boca del individuo a la altura de la mejilla para obtener su ADN, que tiene carácter único.
El ritmo acelerado de recogida de esos datos -unas 150 entradas por hora-, que apunta ya a un universo "orwelliano", como denuncia el Partido Liberal Demócrata, ha hecho pensar a muchos que el Gobierno laborista intenta crear a la chita callando una base universal de datos genéticos.
Aunque, como argumentan sus creadores, la base de datos es un instrumento eficaz en la lucha contra la delincuencia, aproximadamente un tercio del material así recogido es de individuos que no han sido acusados formalmente de ningún delito concreto ni tienen un historial criminal.
Un portavoz del Partido Liberal Demócrata, en la oposición, instó hoy a las autoridades a dejar de almacenar información genética de menores en esa base de datos, en la que figura ya el ADN de casi 150.000 personas que no han cumplido los dieciséis años.
Según el diputado liberal Nick Clegg, esa cifra, publicada en respuesta a una interpelación parlamentaria, resulta "inquietante".
El ADN de simples sospechosos de algún delito es conservado de modo permanente incluso si finalmente el detenido por la policía prueba su inocencia.
"Estas cifras ponen de relieve la espantosa intrusión de esa base de datos en las vidas de nuestros hijos, muchas veces sin consentimiento de los padres (si el menor tiene más de diez años)", criticó Clegg.
"Pese a no haber sido declarados culpables de delito alguno, miles de niños tendrán su ADN de por vida en esa base de datos. Hay que poner fin a esa práctica inmediatamente", reclamó el diputado liberal demócrata.
Los liberales llevan ya meses denunciando los abusos a que puede dar lugar esa base de datos, incluida la desproporción de los datos de varones de raza negra.
"No hay nada que justifique el que se guarde el ADN de una persona que no ha sido acusada de ningún delito", afirma el dirigente liberal demócrata Menzies Campbell.
Según la organización "GeneWatch Uk", cualquier persona simplemente detenida por un delito punible puede ver sus datos incluidos en ese banco.
La decisión final depende de los jefe de la policía, pero en la práctica eso se hace de modo automático sin que se borren luego los datos si finalmente no hay acusación formal.
La policía puede pedir a las personas una muestra de su ADN para descartarlos en una investigación criminal, aunque en esos casos el individuo debe firmar un documento dando su consentimiento a que se incluya su impronta genética en la base de datos.
GeneWatch dice, sin embargo, conocer casos de personas que han firmado ese consentimiento sin estar totalmente al tanto de sus consecuencias ya que en Inglaterra y Gales, aunque no en Escocia, la inclusión de esos datos es irrevocable.
Aunque el Gobierno afirma que los inocentes no tienen nada que temer de esa base de datos, las organizaciones de defensa de los derechos civiles temen que, si se suma a sus planes de introducir un carné de identidad para todos los ciudadanos -hoy inexistente- se está creando un universo de pesadilla como el descrito por George Orwell en su novela distópica "1984".