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La religiosidad y el turismo imperó en Semana Santa

Pese a que la Semana Mayor es una festividad de carácter estrictamente religioso, por esta época del año los hoteles y playas suelen registrar mayor ocupación que iglesias y catedrales.


Reconozco que no he visto una procesión de Semana Santa desde pequeña, cuando participaba con mi bonita palma el Domingo de Ramos. Después, nada más allá de las procesiones que se han "cruzado" en mi camino o que he logrado ver por televisión Pero, aunque no las he vivido, muchas de ellas destacan por despertar en mi corazón una sensación de regocijo y emoción al ver una cantidad incontable de personas, si importar en que parte del mundo se celebren

En Panamá, quizá sea la procesión de Don Bosco la que ostente el primer puesto en cuanto a reunir a feligreses. No obstante, las procesiones de Semana Santa constituyen, incluso más allá de la tremenda significación religiosa que tiene para los devotos, una tradición que busca establecer el amor que se tiene hacia nuestro Señor Todopoderoso.

Sin embargo, el mundo ha cambiado y las tradiciones religiosas no son las mismas, ya que millones personas de latinoamericanos por ejemplo optaron para esta semana de reflexión viajar hacia lugares de descanso y de turismo religioso para aprovechar el prolongado festivo, aunque en la mayoría de los países el asueto solo es el Jueves y Viernes Santo.

 

Pese a que la Semana Mayor es una festividad de carácter estrictamente religioso, por esta época del año los hoteles y playas suelen registrar mayor ocupación que iglesias y catedrales.

Apreciaciones.
Según el sociólogo, Raúl Leis el verdadero significado de la Semana Mayor se está perdiendo, ya que vivimos en un mundo secularizado, en donde se pierde las costumbres y las tradiciones de la religiosidad popular como la propia Semana Santa y la Navidad.

Para Leis, esta situación es producto del materialismo, el consumismo y el cambio de patrones culturales en la familia y la comunidad en general.

 

El punto de vista del sociólogo es compartido por un miembro de la Iglesia Católica en Panamá, quien señala que existe un ambiente de tensión entre los valores espirituales y los materiales.

"Desafortunadamente, el materialismo capitalista nos ha influido tanto que no apreciamos los valores espirituales y valoramos poco lo religioso, dijo el sacerdote.

El sacerdote recordó que lo importante de estas celebraciones es todo aquello que ayude a crecer en el seguimiento de Jesucristo.

 

Incluso el ejercicio del Vía Crucis que es una devoción milenaria nos esta hablando de que en esta vida todos tenemos nuestro propio vía crucis llevando la cruz de nuestra existencia con sus caídas y recuperaciones y sobre todo teniendo como ejemplo a Cristo.


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378514
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América