Estados Unidos admitió ayer que era poco probable que la votación sobre el proyecto de resolución estadounidense sobre Irak que analiza el Consejo de Seguridad de la ONU tuviera lugar antes de la semana próxima, y advirtió que la paciencia de Estados Unidos se estaba acabando.
“No hay fecha límite fijada, pero las Naciones Unidas se dan cuenta de que una decisión se aproxima”, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
Un responsable del departamento de Estado, por su parte, reconoció que el Consejo de Seguridad probablemente no terminará de discutir y votar antes de las elecciones legislativas del 5 de noviembre.
En tanto, el gobierno declaró ayer que se agota el tiempo para que el Consejo de Seguridad de la ONU decida sobre una nueva resolución que amenace a Irak si no coopera con los inspectores de armas.
Sin embargo, el alcalde de la ciudad reiteró que las causas, así como el lugar donde comenzó el fuego, no están todavía claros, mientras otras fuentes sospechan que fue originado por un corto circuito.