El amor hacia su propuesta y su deseo de introducir aire fresco en la política uruguaya son los argumentos del candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, para salir a pelear por la presidencia uruguaya, tarea difícil en la que tendrá que vencer a la matemática para triunfar.
El joven candidato (41 años) del histórico partido blanco es consciente de la enormidad de la tarea que supone remontar los casi 14 puntos que lo separan, según las encuestas, del candidato oficialista Tabaré Vázquez, un empeño en el que sigue más por respeto y coherencia que por creer realmente en la victoria.
Pese a lo que anunciaban las encuestas, el expresidente recibió muchos más votos de lo esperado y, aunque los nacionalistas subieron en apoyos, quedaron muy lejos de poner en peligro un tercer gobierno consecutivo del Frente Amplio.