Un motor ultracompacto y de consumo mínimo destinado a los pequeños satélites acaba de salir de los laboratorios de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) de Suiza, que considera que esta innovación podría suponer el inicio de una nueva era de “bajo coste” en la exploración espacial.
Este primer prototipo pesa apenas 200 gramos (incluido el carburante) y ya tiene una primera misión: equipar un satélite enano limpiador de basura espacial desarrollado también por el EPFL y otro pequeño satélite de fabricación holandesa concebido para registrar las frecuencias ultrabajas detrás de la Luna.
El prototipo ofrece de este modo el sistema de propulsión que necesitan los satélites de talla más pequeña para ser realmente autónomos y realizar misiones de exploración y observación.