Si observa un mapa de Río de Janeiro, no tendrá problemas para distinguir las playas y los famosos barrios de Copacabana e Ipanema. En el centro hay un gran bosque. Y también verá amplios espacios en blanco, sin nombres de calles, monumentos ni señal alguna de que estén habitados.
Esos sectores, sin embargo, son algunas de las zonas más densamente pobladas de la ciudad, las favelas que se levantan en las laderas de las colinas que rodean Río. El Gobierno las consideró impresentables durante mucho tiempo y no las incluyó en los mapas, haciendo que esas comunidades fueran invisibles en el plano legal.
Ahora, esas localidades están siendo finalmente incorporadas a los mapas y los nombres de las calles están siendo estudiados. Una organización sin fines de lucro, manejada por residentes o exresidentes de las favelas, llamada Rede da Mare, comenzó a hacer mapas de un grupo de favelas agrupadas en el sector conocido como Mare con un objetivo simple, pero importante: poner sus viviendas en el mapa, con los nombres de las calles, códigos postales y direcciones oficiales.
Al no figurar en los mapas, los residentes de comunidades enteras no pueden recibir envíos postales, no tienen datos requeridos para abrir cuentas bancarias, solicitar empleo o decirle a la policía o los bomberos cómo llegar al lugar para resolver emergencias. Los residentes deben recoger sus cartas en asociaciones vecinales y cientos de miles de personas tienen que usar los códigos postales de otros barrios oficialmente reconocidos.
Conseguir direcciones oficiales es un paso fundamental para gozar de una ciudadanía real y ayuda a combatir el estigma y el abandono a que fueron condenados por las autoridades, según la directora de Rede Eliana Silva.
Tener una dirección oficial permite eliminar algunas de las barreras que separan a la ciudad formal de las favelas, donde viven uno de cada cinco cariocas.
“Hay que hacer visibles estas zonas que históricamente no estuvieron en el mapa”, dijo Silva. “Incorporarlas al mapa es como decir esta gente existe, están aquí y tienen los mismos derechos que los demás”.