La globalización de nuevas y antiguas enfermedades infecciosas está aumentando actualmente a velocidades increíbles. Junto con la amenaza de estas enfermedades se presentan otras dos tendencias: el continuo aumento en la resistencia antimicrobial y el uso intencional de agentes biológicos por causar daño.
"Imagine un mundo sin vacunas. Las enfermedades mortales presentarían un riesgo diario. Viviríamos temiendo a cepas mortales de difteria, tétanos y sarampión; la polio sería un peligro constante y en cuestión de horas podría paralizar a un niño, y la viruela continuaría hasta la cicatrización y la muerte."
Es que las vacunas han demostrado su valor económico dismuyendo de manera significativa los costos relacionados con hospitalizaciones, tratamientos, discapacidad, brotes de enfermedades y pérdida de productividad.
Sin embargo, el acceso a las vacunas es algo particularmente crítico para la salud y las economías de los países en desarrollo.
Diversos estudios vinculan los programas de vacunación con una mayor expectativa de vida, con mayor productividad económica y laboral y un crecimiento en el producto interno bruto del país. Las vacunas mejoran la productividad laboral al prevenir discapacidades que pueden durar toda la vida, así como decesos de pacientes.
En 1993, el reporte del Banco Mundial, invirtiendo en salud, concluyó que la inmunización infantil es una de las intervenciones más efectivas en costo.
Panamá América pudo conocer por ejemplo, que por cada dólar que los Estados Unidos gasta en vacunas para sarampión ??" paperas, rubéola genera cerca de 13 a 4,000 millones de dólares al año en ahorros totales.
En Estados Unidos ahorran 8.50 en costos médicos directos por cada dólar invertido en una vacuna contra difteria ??" tétanos, tosferina además de tomar en cuenta factores como la pérdida laboral, deceso y discapacidad.
Las vacunas son efectivas.
El sarampión, un asesino mundial, casi ha desaparecido en los Estados Unidos. Antes de que la vacuna del sarampión fuera usada en 1963, más de 500,000 casos se reportaban cada año. En 1998 y 1999 solo 100 casos se reportaron anualmente. Como 200,000 casos de tos-ferina fueron reportados cada año antes de que la vacuna fuera disponible.
Hoy el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos recibe solamente 7,000 casos por año.
La inmunización destaca como uno de los logros de salud pública más grandes del siglo XX. A través de los programas nacionales de inmunización, se han evitado millones de muertes desde el lanzamiento del Programa Ampliado de Inmunización (Expanded Programme on Immunization, EPI) en 1974.
¿Vacunar o no vacunar? De acuerdo con Carlos Sattler, director de Vacunas para Adolescentes, Asuntos Médicos y Políticas de la División de Vacunas y Enfermedades Infecciosas de Merck & C, los padres escogen no vacunar a sus hijos por muchas razones.
Una razón es que temen reacciones adversas a las vacunas. Algunas veces los padres perciben que hay un riesgo mayor cuando los vacunan que cuando no los vacunan. Muchos de los padres tienen fe en los pediatras y siguen las guías de inmunización de la niñez.
Para Sattler, las vacunas son necesarias para proteger a los niños de enfermedades peligrosas que pueden causar problemas de salud serios y hasta la muerte.
Actualmente, hay vacunas para el sarampión, las paperas, polio, rubéola, tos-ferina, difteria, tétano, haemophilus influenza del grupo B, hepatitis, y la varicela.
El investigador señaló que es necesario que las personas conozcan que las vacunas son la mejor defensa contra las enfermedades contagiosas.
Las enfermedades contagiosas prevenibles, están bajo control y muy pocas personas experimentan sus efectos. Pero esto no significa que no pueden ocurrir estos casos, y los niños que no están vacunados presentan una amenaza a la salud a sí mismos y a los demás. Como las enfermedades prevenibles se desarrollan, por contagio, la salud de una comunidad es tan solo la suma de la salud de los ciudadanos - adultos y niños.
Estudios y estimaciones.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la vacunación ayudará a prevenir entre 4 y 5 millones de muertes infantiles por año en 2015.
Gerardo de Cosío , asesor de Planificación y Desempeño, Monitoreo y Planificación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), manifestó que las vacunas son esenciales para el mundo en desarrollo, por ello los gobiernos deben buscar mecanismos para enfrentar los costos que en ocasiones resultan inalcanzables.
Además, Cosío indicó que hay diferencias abismales entre las campañas de vacunación de Estados Unidos con el resto de los países de América, por cuestiones de política y recursos económicos.
No obstante, existe una esperanza para los países pobres, ya que hay farmacéuticas que analizan la posibilidad de vender las vacunas a los países en desarrollo a precios más bajos a los que se encuentran en Europa y Estados Unidos. Una de ellas es la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH).
La última vacuna.
En Panamá ha realizado una inversión de 7 millones de dólares , para poner en circulación a partir de este mes la vacuna VPH.
La vacuna contra el VPH será aplicada a niñas desde los 10 años en adelante.
Durante el presente año las autoridades de salud, han invertido unos 14 millones de dólares en la compra de vacunas.
Principalmente contra las diversas cepas de gripe que circulan en el país.
En este aspecto las autoridades han hecho énfasis en la población infantil y adultos mayores, grupos de mayor riesgo ante la influenza.