Las autoridades de salud de República Dominicana informaron hoy que se mantiene en 29 el número de personas fallecidas en las últimas semanas a causa de la leptospirosis, aunque aumentó a 308 la cifra de casos detectados.
El viceministro de Salud Pública dominicano, Nelson Rodríguez afirmó a Efe que se espera un crecimiento en el número de infectados debido a que el período de incubación de la enfermedad, transmitida por la orina de ratas y otros animales, puede extenderse hasta las tres semanas.
Rodríguez afirmó además que en lo que va de año 60 personas han muerto a causa de la leptospirosis en el país caribeño.
"Debemos recordar que este año ha sido de muchas lluvias en todo el país y que muchas personas, principalmente en el campo, acostumbran criar cerdos en sus viviendas y esto los expone aún más a la enfermedad", aseguró el funcionario.
El aumento de los casos detectados se debe, según Rodríguez, a los problemas de insalubridad presentes en muchos de los lugares donde las lluvias de la tormenta tropical "Noel" causaron las mayores inundaciones a su paso por el país.
En ese sentido, recordó que muchas localidades dominicanas se encuentran aún sin servicio de agua potable ni de recogida de basura.
"Los problemas se han agravado (en el país) por la situación dejada por "Noel", pero no es menos cierto que muchas de las lluvias caídas antes del fenómeno también contribuyen a propagar la enfermedad", precisó Rodríguez.
Según Salud Pública, todos los afectados por leptospirosis son personas muy pobres y el 90 por ciento de ellas, hombres de entre 15 y 40 años de edad, presentan lesiones en la piel o rasguños que permiten que las aguas contaminadas penetren en sus cuerpos y se infecten.
El Ministerio estima que tras el paso de la tormenta tropical "Noel", que causó en el país la muerte de 87 personas, numerosos roedores han salido de sus nidos y han contaminado con su orina almacenes, viviendas, comercios y aguas estancadas.
La campaña preventiva iniciada para frenar la incidencia del mal incluye medidas de higiene, por un lado, y la distribución de raticida, del que ya se han repartido 1.300.000 dosis, para combatir la proliferación de roedores en las zonas más vulnerables.