Las autoridades de la provincia canadiense de Alberta levantaron el sábado las órdenes de desalojo de algunas zonas al norte de Fort McMurray, donde un voraz incendio forestal obligó a evacuar a más de 80.000 personas y detener las operaciones de extracción en arenas bituminosas.
Las condiciones han mejorado en algunos lugares al norte de esta población. Suncor Energy Inc. y Syncrude podrán reanudar operaciones y traer de regreso a los trabajadores evacuados.
Unos 8.000 trabajadores en campamentos al norte de Fort McMurray fueron evacuados días atrás cuando los fuertes vientos y altas temperaturas arrastraron las llamas hacia ellos.
El norte de Alberta es el corazón de la industria canadiense de arenas bituminosas, y los efectos del gran incendio han llevado a los economistas a reducir sus pronósticos de crecimiento en todo el país.
La zona posee las terceras mayores reservas petroleras del mundo después de Arabia Saudí y Venezuela. La mayoría de los trabajadores viven en Fort McMurray y provienen de todo el país.
El incendio, que comenzó el 1 de mayo, ha arrasado 5.000 kilómetros cuadrados, y continúa en algunas zonas, incluso en la provincia vecina de Saskatchewan.
Más de 1.900 edificios fueron destruidos en Fort McMurray, pero el 90% de la ciudad sigue intacta, incluyendo el hospital, la planta de agua potable y el aeropuerto.
El administrador de vida silvestre de Alberta, Chad Morrison, dijo que la mejora de las condiciones meteorológicas en los últimos días ha permitido enviar más bomberos a los puntos clave.
Morrison dijo que la provincia planea traer a un millar de bomberos en las próximas dos semanas para sumarlos a los 1.100 que se encuentran en el terreno.
Las autoridades esperan que los últimos evacuados regresen a partir del 1 de junio.