Una manifestante enojada que acusó a Tony Blair de complicidad en los recientes bombardeos israelíes en el Líbano, interrumpió una rueda de prensa del primer ministro británico en Beirut, mientras miles de personas protestaban afuera.
Blair llegó a esta capital para manifestar su apoyo al gobierno nacional.
"¡Esta visita es un insulto!", gritó la mujer en momentos que Blair y su colega libanés Fuad Saniora hablaban en las oficinas de éste.
Blair dijo que comprendía el enojo en el Líbano, donde muchos pobladores consideraban su negativa a declarar un cese de fuego inmediato como un respaldo tácito a la ofensiva israelí.
Entretanto, otros 5, 000 manifestantes (que estaban a unos 800 metros de la sede del gobierno) entonaban cánticos enojados.
"Blair, usted no es bienvenido en el Líbano", decía un cartel.