Un total de 594 prisioneros iraquíes han sido puestos en libertad en Irak después de que las autoridades revisaran sus casos y no encontraran pruebas sobre su implicación en acciones terroristas y delictivas.
Los liberados forman parte de un grupo de 2,500 personas que el primer ministro iraquí, Nouri al Maliki, dijo que serán puestas en libertad en los próximos días, según fuentes del Ministerio de Derechos Humanos.