Los liberales alemanes del FDP sentaron sus bases electorales de cara a la última semana de campaña y anunciaron oficialmente que su única aspiración gubernamental es un Gobierno de centro-derecha con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Ángela Merkel.
“Alemania debe ser dirigida desde el centro. Porque puede hacerlo mejor y se merece algo más”, proclamó el líder liberal, Guido Westerwelle al término de un congreso extraordinario de su partido celebrado en Potsdam, a las afueras de Berlín.
Con su declaración de apoyo a un futuro Gobierno de coalición con los conservadores, los cerca de 600 delegados del FDP descartaron definitivamente la posibilidad de formar parte de un Gobierno tripartito con socialdemócratas (SPD) y Los Verdes.