La Cumbre de líderes de América del Norte concluyó ayer en Guadalajara sin grandes pronunciamientos, pero con un espaldarazo al libre comercio y a una cooperación en asuntos como el narcotráfico, inmigración, el desarrollo de energía limpia y la pandemia de la gripe A.
Los presidentes de EE.UU., Barack Obama, y de México, Felipe Calderón, y el primer ministro canadiense, Stephen Harper, también reafirmaron que el depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, debe terminar su mandato hasta enero de 2010.
La cumbre trilateral, que se realiza desde 2005, tenía el propósito de evaluar los logros y tareas pendientes en torno a un amplio abanico de temas bajo el paraguas de la economía y comercio, la energía y cambio climático, y la seguridad ciudadana.