La Liga Árabe adoptó en Rabat un protocolo para enviar observadores árabes a Siria y pidió a Damasco que retire a su delegado permanente de la organización tras unas declaraciones “no diplomáticas”.
A través de un comunicado, la Liga Árabe pidió a Siria que retire a su delegado permanente, Yusef Ahmed, de la organización después de unas declaraciones que realizó el pasado sábado, durante una reunión en El Cairo, en las que afirmó que la organización panárabe está sometida a Estados Uninos y Occidente.
El organismo panárabe exigió que “el Gobierno sirio se disculpe oficialmente tras las declaraciones de su delegado hacia el Consejo de la organización”, y apuntó: “si Siria no toma medidas eficientes e inmediatas para cooperar con la organización, pone fin a la violencia y libera a los detenidos se tomarán sanciones económicas”.
Asimismo, el ministro de Exteriores catarí, Hamad bin Yasem al Zani, declaró junto con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, que “el Gobierno sirio tiene tres días para aprobar el protocolo”.