El huracán Lili entró ayer con creciente fuerza en las cálidas aguas del Golfo de México tras azotar la región occidental de Cuba, y enfilaba hacia la costa sur de Estados Unidos (EU) donde el meteoro puede llegar en los próximos dos días.
Lili, con vientos de 165 km/h, amenaza directamente los estados norteamericanos de Luisiana y Texas, cuyas costas empezaría a golpear mañana, según la proyección del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Miami (Florida, sureste).
El huracán, ahora de categoría dos (vientos de al menos 154 km/h) sobre un máximo de cinco, puede convertirse en un peligroso ciclón “mayor” de categoría tres (más de 187 km/h) al recorrer el Golfo de México, según los meteorólogos.
Las autoridades de Nueva Orleans consideraron ayer recomendar la evacuación de zonas costeras y bajas de la región, indicó Zoraya Flores, de la oficina de emergencias de la ciudad.