La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, se defendió de las críticas a la forma en que su Gobierno ha enfrentado la emergencia provocada por el terremoto del pasado sábado, mientras nuevas réplicas causaron pánico en Concepción ante la posibilidad de un tsunami.
“Somos todos generales después de la guerra”, afirmó la mandataria en una entrevista con Radio Cooperativa, al ser preguntada sobre las acusaciones de ineptitud formuladas al Gobierno por el manejo de la crítica situación creada por el terremoto.
Entre tanto, los vecinos de varios barrios de la ciudad de Concepción, la tercera de Chile y una de las más afectadas, pudieron respirar tranquilos porque, casi cinco días después de la catástrofe, “por fin” llegó la ayuda.
Alerta.Bachelet aconsejó a los habitantes de localidades costeras que fueron arrasadas por el tsunami que siguió al terremoto del sábado que huyan a los cerros en caso de réplicas fuertes del sismo.
Su consejo se hizo realidad poco después, cuando numerosos habitantes de Concepción y el vecino puerto de Talcahuano comenzaron a correr hacia sectores altos, alertados por los bomberos del riesgo de un maremoto tras un sismo de 5,9 grados Richter que sacudió la zona a las 17:45 GMT de ayer.
El epicentro, según el Servicio de Geología de EE.UU., se localizó bajo el mar, a 53 kilómetros al noroeste de Concepción, una de las ciudades más afectadas por el sismo.
En Santiago, unos 30 minutos después de la desbandada en Concepción, la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) informó que el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (Shoa) había descartado un tsunami.
Tanto la Onemi como el Shoa han sido criticadas porque, debido a la descoordinación entre ambos organismos, la población de varias localidades costeras y del archipiélago Juan Fernández, no llegó a enterarse del tsunami hasta que fue demasiado tarde.
Bachelet atribuyó ese fallo a los problemas de comunicación propios de una tragedia tan grande. Sin embargo, las críticas a las autoridades no han venido todas por ese motivo.
También se acusó al Gobierno de no haber previsto los desmanes que ocurrieron en Concepción y Talcahuano, donde hubo saqueos y graves actos de vandalismo.