- 26 de septiembre de 2014, 43 estudiantes desaparecieron con la complicidad de las máximas autoridades.
María de los Ángeles Pineda, la esposa del exalcalde del municipio mexicano de Iguala, José Luis Abarca, al que se acusa de la muerte de seis personas y la desaparición de 43 estudiantes hace más de tres meses en el estado de Guerrero, fue llevada a una prisión federal, informó la fiscalía mexicana.
La Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) indicó que un juez federal con sede en el estado de Tamaulipas libró una orden de aprehensión contra Pineda por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero, pero no directamente por el caso de las desapariciones.
Concretamente el magistrado acusó a la mujer de tener nexos con los carteles de las drogas de los Hermanos Beltrán Leyva y Guerreros Unidos.
Los sicarios de este último grupo fueron presuntamente los responsables de la desaparición y muerte de los estudiantes, aunque estos últimos permanecen en paradero desconocido, con la excepción de uno de ellos cuyos restos fueron identificados tras ser hallados en un vertedero de basura donde fueron incinerados.
La PGR divulgó imágenes en las que se observaba a María de los Ángeles Pineda rodeada de personal de la Agencia de Investigaciones durante su traslado a una prisión de máxima seguridad del estado de Nayarit, en el noroeste del país.
La esposa del exalcalde de Iguala también fue acusada formalmente por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita o lavado de dinero, reveló el director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, Tomás Zerón.
Pineda fue trasladada a la prisión federal al cumplirse el segundo de los dos arrestos domiciliario por 20 días que fueron solicitados por las autoridades cuando fue capturada junto con su marido en el barrio de Iztapalapa de la capital mexicana el pasado 4 de noviembre.
El exalcalde se encuentra recluido en el Centro Federal de Readaptación Social Número Uno “Altiplano”, en el Estado de México, para ser procesado por el asesinato de seis personas y la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal (de magisterio) Rural de Ayotzinapa, en una acción violenta ocurrida el pasado 26 de septiembre en Iguala.
La fiscalía confirmó que sigue abierta la investigación sobre la participación de esta pareja en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, que fueron presuntamente atacados primero por policías de ese municipio a sueldo de Guerreros Unidos y asesinados por miembros de este cartel a los que fueron entregados.
Una decena de policías del municipio de Iguala que fueron detenidos por este caso han sido acusados formalmente de los delitos de delincuencia organizada y de secuestro, indicó la Procuraduría General de la República.
Apoyo de EE.UU.
El presidente Enrique Peña Nieto agradecerá a Estados Unidos por apoyar con personal del FBI en la crisis surgida por la desaparición de los estudiantes de la Escuela Normal (de magisterio) Rural de Ayotzinapa el pasado 26 de septiembre, que acaparó los titulares en los últimos meses del año en el país y en el mundo.
“El Gobierno mexicano está molesto, indignado por lo sucedido en Ayotzinapa, algo calificado de barbarie, y hemos contado con la cooperación de países como Austria y Argentina, además de ofrecimientos de otros como Chile y Estados Unidos, que agradecemos”, agregó.
Tema migratorio
En materia de migración, la próxima semana se abrirá una oportunidad para que Peña Nieto reconozca las acciones lanzadas por Obama el 20 de noviembre, cuando anunció medidas encaminadas a dar alivio migratorio a unos cinco millones de indocumentados en Estados Unidos, gran parte de ellos mexicanos.
México estará disponible para ofrecer ayuda a los indocumentados mexicanos que desean acogerse al programa de Obama, lo cual quedará claro en la reunión bilateral, cuyo fin principal será dar profundidad a la relación entre las dos naciones.
Escándalos en México evidencian un gobierno sin respuestas
En momentos en que viaja a Washington a reunirse esta semana con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, Enrique Peña Nieto deja atrás un año que difícilmente había imaginado.
El presidente de México y su equipo comenzaron el año con la aprobación de cantidad de reformas, desde la eliminación de los monopolios en telecomunicaciones hasta abrir el sector energético, lo que le ganó aplausos internacionales, como la portada de la revista Time, con una foto suya encima del titular en inglés “Saving Mexico”.
Entonces recibió una seguidilla de tres golpes en tres escándalos: un grupo de soldados mató a 22 civiles en un dudoso “tiroteo''; el secuestro y presunto asesinato de 43 estudiantes normalistas a manos de funcionarios locales y la policía en componenda con un cartel del narcotráfico, y revelaciones de que Peña Nieto y su secretario de Hacienda vivían en mansiones lujosas construidas y financiadas por una empresa contratista favorita del Gobierno.
Lo que se suponía que fuese “la hora de México”, una nueva era de transparencia y reformas, en realidad se sintió como la misma y eterna situación de violencia y corrupción de siempre.