Muslim Mermi, un joven turco de 24 años, descubrió que portaba una bala en el interior de su cráneo tras 10 años de fuertes dolores de cabeza.
Mermi, , explicó a los periodistas que un día cuando paseaba en bicicleta con 14 años "algo golpeó con fuerza" su cabeza y aunque su madre lo llevó al médico no detectaron el proyectil de 9 milímetros que se alojaba en su cráneo y procedieron a cerrar la herida.