Al menos 16 personas han muerto y más de 13,000 han sido damnificadas por las lluvias que han caído desde el pasado viernes en el estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, según el último balance presentado ayer por las autoridades.
Durante el día las precipitaciones no dieron tregua y el gobernador del estado, Luiz Henrique da Silveira, declaró a las regiones afectadas en "situación de emergencia", a fin de poder utilizar recursos previstos para otros usos en la atención de la crisis provocada por las lluvias.
Fuentes oficiales dijeron que Lula determinó que el Ministerio de Integración y la Secretaría Nacional de Defensa Civil dispongan el envío de medicinas, tiendas de campaña y todo lo necesario para atender la emergencia.
Los vecinos estados de Paraná y Río Grande do Sul también han anunciado el envío de militares, lanchas, helicópteros, colchones y otros utensilios para asistir a los damnificados.
Según el último balance presentado por las autoridades, las personas que han sido obligadas a dejar sus casas por inundaciones, derrumbes o severos daños estructurales causados por las lluvias ya llegaban a 13,331.
Según el gobierno regional de Santa Catarina, la situación de emergencia declarada por las autoridades rige en ochenta de los 293 municipios del estado.