Más de un centenar de personas han muerto y más de seis millones han quedado damnificadas en los últimos días por las fuertes lluvias del monzón en el norte de la India, Bangladesh, Nepal y Bután, donde los daños en cosechas e infraestructuras son incalculables.
La situación más grave se registra en el norte del estado nororiental indio de Asam, donde las aguas del río Kurisho, un importante tributario del Brahmaputra, se han desbordado al romperse una presa en el vecino Bután.
Al menos 3,000 poblados han sido anegados por el agua y el número de afectados supera los dos millones y medio en Asam, que se encuentra aislado del resto de la India tanto por carretera como por ferrocarril.
La aguas del Brahmaputra, que recorre Asam de este a oeste en sus alrededor de 600 kilómetros, no han cesado de crecer en los últimos tres días.
Según las autoridades, más de 40,000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en Arunachal Pradesh y varios centenares se encuentran incomunicadas, entre ellas mujeres y niños.