Las lluvias que azotan Costa Rica desde hace once días han causado la muerte de 18 personas, dejado a 18.000 más afectadas y cobrado 67 millones de dólares en pérdidas materiales, informaron hoy fuentes oficiales.
El último reporte de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) indica que las zonas más afectadas por las inundaciones son las provincias de Guanacaste y Puntarenas (ambas en el litoral Pacífico), donde se mantienen unas 1.500 personas en 28 albergues.
El gobierno decretó ayer emergencia nacional para agilizar el uso de recursos para la ayuda humanitaria, reconstrucción de carreteras, mejoramiento de diques y construcción de viviendas para las personas afectadas.
Según cálculos de la CNE, las pérdidas económicas ascienden a unos 67 millones de dólares en carreteras, cultivos, infraestructura y viviendas.
Datos de la CNE indican que el temporal ha dejado 18 muertos, 1.500 evacuados en 25 albergues y 1.487 viviendas con daños en 96 comunidades del país, principalmente en el litoral Pacífico.
Del total de víctimas por el temporal, catorce fallecieron sepultadas por un alud en la comunidad rural de Atenas (45 kilómetros al oeste de San José) y las otras cuatro fueron arrastradas por ríos en otras zonas del país.
El presidente de la Comisión, Daniel Gallarda, calificó el temporal como uno de los más destructivos de las últimas décadas, e incluso comparó sus efectos como el de dos huracanes juntos.
La CNE mantiene una alerta amarilla (intermedia) para la mayoría del país, alerta roja (máxima) para Guanacaste y Puntarenas, y alerta verde (mínima) para la provincia de Limón (Caribe).
Las autoridades calculan que los damnificados por el temporal ascienden a unos 18.000, pero la mayoría de ellos se niega a salir de sus casas por temor a que les roben sus pertenencias.
En total se registran 54 tramos de carreteras afectados en todo el país, 22 puentes dañados, y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes ha cuantificado los daños en la red vial, de forma preliminar, en once millones de dólares.
Hasta el momento la CNE ha invertido cerca de 500.000 dólares en ayuda humanitaria y trabajos con maquinaria, mientras los donativos de empresas y la población están siendo recolectados en bancos y por la Comisión.
Además, se prevé que algunos cultivos como arroz, caña de azúcar y melón sufrirán daños debido a las inundaciones en Guanacaste.
La Cruz Roja y la CNE han solicitado a la población que done suministros y alimentos para entregarlos a los damnificados, e hizo un llamado para que respete las alertas y se mantenga alejada de sitios vulnerables.
Por su parte, el ministerio de Salud ha reforzado su trabajo en las zonas afectadas por el temporal para evitar un repunte en los casos de dengue, diarreas y enfermedades respiratorias.
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) informó que las lluvias continuarán por el resto de la semana, por lo que mantiene el llamado para que los costarricenses atiendan las indicaciones de la CNE y la Cruz Roja.
Según el IMN, este mes ha sido uno de los más lluviosos de los últimos años.