El ministerio británico de Relaciones Exteriores negó formalmente ayer que su embajador en Harare, Brian Donnelly, esté implicado en actividades políticas "incompatibles con sus deberes diplomáticos", como afirmó el diario zimbabuense gubernamental The Herald.
La cancillería (Foreign Office) no quiso en cambio comentar la información difundida por el mismo diario afirmando que el diplomático británico es vigilado permanentemente por los servicios de seguridad zimbabuenses a causa de sus presuntas actividades políticas.
"El embajador británico no está implicado, y jamás lo estuvo, en este tipo de actividades", declaró un portavoz del ministerio. "Las acusaciones de la prensa zimbabuense no tienen fundamento", añadió.
La embajada británica en Harare también negó las acusaciones de The Herald.