El gobierno británico se sumará, sin sorpresas, al proyecto estadounidense de defensa antimisiles conocido como la "Guerra de las Galaxias", con la esperanza de que proteja a Gran Bretaña de ataques de países como Irak o Corea del Norte.
"He llegado a la conclusión preliminar de que la respuesta al pedido de Estados Unidos debe ser "sí"", declaró ayer el ministro británico de Defensa, Geoff Hoon.
Ese anuncio, que se refleja en el refuerzo de los vínculos ya importantes entre Washington y Londres, se hizo el mismo día en que el canal de información continua Sky News anunciaba que el primer ministro Tony Blair viajará a Estados Unidos el 31 de enero para entrevistarse con el presidente norteamericano George W. Bush.
Lanzado en marzo de 1983 por el entonces presidente Ronald Reagan y "reactivado" por Bush a su llegada a la Casa Blanca, el proyecto de "escudo estratégico" descansa en una red de radares diseminados por todo el mundo y unidos a instalaciones de lanzamiento de misiles antimisiles.
Una de esas instalaciones, la de Fylingdales, en Yorkshire (norte de Inglaterra), es operacional desde 1963. Sobreviviente de la Guerra Fría, formó parte de la red de radares instalados en Alaska, California, Massachusetts y Groenlandia.
EU propone así modernizar Fylingdales, como explicó Geoff Hoon en diciembre. "Estados Unidos quiere iniciar las tareas (de modernización)" a lo largo de 2003, añadió.