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Los 43 estudiantes fueron asesinados e incinerados

Las pruebas científicas y periciales confirman “a plenitud” que los 43 estudiantes desaparecidos en México el 26 de septiembre fueron asesinados e incinerados en un...


  • 16 de los restos hallados van a ser sometidos a una técnica de investigaciónmás prometedora.
Datos
  • El fiscal Jesús Murillo aseguró que los normalistas fueron muertos en las circunstancias descritas por los detenidos, unos por asfixia en la camioneta antes de llegar al basurero -entre 15 y 18- y los otros a tiros, cuyos casquillos fueron encontrados en el terreno.
  • Los familiares de las víctimas no creen en la versión oficial.
Fiscalía presenta informe
  • Se detalló paso por paso la investigación
  • PISTAS: 800 metros tiene el basurero en un barranco y que asemeja un horno.
  • MEDIDAS: 140 años de cárcel podrían pedir las autoridades para los responsables.
  • TRAGEDIA: 26 de septiembre de 2014 se registraron una serie de eventos confusos.
  • El procurador afirmó que “no existe una sola evidencia de participación del Ejército” en lo sucedido aquella noche.

Las pruebas científicas y periciales confirman “a plenitud” que los 43 estudiantes desaparecidos en México el 26 de septiembre fueron asesinados e incinerados en un basurero del municipio de Cocula por miembros del crimen organizado, dijo el fiscal general Jesús Murillo.

A partir de 487 dictámenes periciales, 386 declaraciones y dos reconstrucciones de hechos, Murillo confirmó que “quedó acreditado” de un modo “contundente” que los jóvenes fueron privados de la libertad por policías de Iguala y asesinados, incinerados y arrojados al río San Juan por los criminales.

Esta información fue proporcionada en una conferencia de prensa en la capital mexicana un día después de que se cumplieran cuatro meses de la desaparición de los estudiantes y miles de mexicanos marcharan exigiendo justicia y verdad.

Murillo dijo que los normalistas “fueron muertos en las circunstancias descritas” por los detenidos, ya que las pruebas periciales confirman que fueron quemados en una hoguera que alcanzó los 1,600 grados centígrados, gracias a la combustión de llantas, leña y a la orografía del terreno, de unos 40 metros de profundidad.

El fuego de más de 12 horas hizo que la mayoría de los miles de restos que fueron hallados en bolsas de basura junto al río y en el lugar de la hoguera quedaran tan dañados que no se les pueden extraer los datos genéticos para su identificación.

 

De estos restos, 17 fueron enviados a un laboratorio de Austria, “porque eran los que mayor posibilidad tenían de ser identificados”.

Los forenses lograron la identificación solo de uno de los estudiantes, Alexander Mora, bajo métodos rutinarios, por lo que los otros 16 restos van a ser sometidos a una técnica más prometedora, pero cuyos resultados tardarán “un buen tiempo”.

Antes de ser incinerados, los estudiantes que llegaron vivos al basurero fueron asesinados -entre 15 y 18 murieron asfixiados-, ya que los dirigentes de Guerreros Unidos creyeron que en el grupo había infiltrados del cartel rival de Los Rojos. En el basurero se encontraron casquillos de bala.

 

Sin embargo, Murillo aclaró que “en ninguno de los casos de los estudiantes” han “podido determinar si son parte de algún grupo delictivo”.

El fiscal explicó que el caso no está cerrado del todo, porque aún hay seis órdenes de aprehensión pendientes, entre ellas la del secretario de Seguridad Pública de Iguala, Felipe Flores, considerada una de las piezas “fundamentales” de lo ocurrido.

El procurador presentó el testimonio de quien habría sido jefe de los sicarios que los ejecutaron, detenido el 15 de enero, Felipe Rodríguez Salgado, “El Cepillo”, detenido tras ser deportado desde los Estados Unidos.

 

También afirmó contar con confesiones de decenas de policías municipales de las localidades de Iguala y Cocula que entregaron a los estudiantes a un grupo de sicarios y con el testimonio de al menos una decena de sicarios que interrogaron, ejecutaron, incineraron y lanzaron a un río los cuerpos de los jóvenes.

En total, hay 99 detenidos por este caso, entre ellos el exalcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Moreno, considerados autores intelectuales de los hechos que desencadenaron la tragedia y operadores de Guerreros Unidos.

Según los testigos, Abarca ordenó la noche del 26 de septiembre pasado atacar a los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa para evitar que arruinaran un acto de su esposa.

En el tiroteo murieron seis personas, incluidos tres normalistas, y 43 alumnos más fueron detenidos y entregados a miembros de Guerreros Unidos.

Valentín Cornelio González, cuñado de uno de los desaparecidos, aún tiene dudas sobre la versión oficial y afirma que una de las bolsas con los restos se entregó abierta a los miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense, peritos independientes de la investigación.


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961903
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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